
El plato que hoy os traemos no tiene apenas complicación, es un plato elaborado con una base de verduras que en este caso es zanahoria, cebolleta, algunos ajos, apio, puerro y un poco de pimiento verde, y luego lleva patata nueva, guisante fresco, huevo campero, cebolleta o cebolla dulce y un delicioso regustillo final a ajo debido al añadido de ajetes frescos también de temporada que empleamos en el rehogado previo, potenciando finalmente su sabor con un par de dientes de ajo fritos y majados.
Ingredientes:

- 150gr de guisantes frescos
- 2-3 huevos
- 4 patatas nuevas medianas
- 1/2 cebolla nueva
- 4 ajetes frescos
- 2 dientes de ajo
- 1 rodaja de pan
- 1.250gr de caldo de verduras
- 2-3 ramitas de perejil fresco
- 1/2 cucharada de harina (no sale en la foto)
- pimienta, sal y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración:
- Lo primero que haremos será freír el pan y los ajos en un poco de aceite de oliva y a fuego suave en la cazuela final, cazuela que debe de ser capaz. Cuando dore todo lo reservaremos sobre papel de cocina.
- Mientras picamos la cebolla y los ajetes limpios de pieles y tierra, con su parte verde más aprovechable.
- Ahora los rehogamos en la misma cazuela que doramos el pan
- Vamos lavando, pelando y cortando la patata en trozos.
- Echamos la harina, removemos bien para que no el plato no adquiere ese sabor a harina cruda y echamos la patata
- Mientras rehoga unos minutos vamos removiendo y majando en un mortero el pan con el ajo frito (pelado) y las hojas de perejil bien limpias. El majado lo reservamos.
- Cubrimos las patatas con el caldo (o el agua) y llevamos el fuego a toda potencia hasta que el mismo hierva. Cuando lo haga probaremos de sal y pimienta, bajaremos el fuego y contaremos unos 10 minutos.
- Transcurrido ese tiempo de cocción de la patata echaremos los guisantes. y lo dejaremos cocer hasta que todo esté tiernos unos 12-15 minutos más. Probar siempre la ternura de un guisante gordito
- Sin perder más tiempo vamos con la preparación del huevo poché. Nosotros vamos a daros dos opciones, la primera es escalfar en el caldo los huevos como se ha hecho toda la vida, pero una segunda opción puede ser el empleo de la técnica del huevo poché que ya os hemos mostrado en alguna otra ocasión. Para los que no la conozcáis aún, podéis probar a hacerlo, vais a sorprender a familia y amigos.
- Esto es lo que necesitaremos, un vaso, papel film de cocina, sal, aceite de oliva e hilo bramante
- Forramos el vaso con el papel film y lo impregnamos de aceite de oliva. Tan sencillo como echar el huevo, y un poco de sal
- Ahora cerramos el plástico como veis, extrayendo más o menos el aire que haya dentro y reservamos. ¿Fácil verdad?. Ahora los cuajaremos, justo un poco antes de acabar el plato para que no se enfríen.
- Vamos con la finalización del guiso, cogeremos un poco de caldo de la cazuela y rebañaremos el mortero. Lo echaremos sobre el guiso.
Removemos con cuidado, probamos de nuevo de sal, y vamos por fin con la finalización del plato y el cuajado de los huevos. Si los escalfáis como antaño cascarlos sin más encima del guiso y tapar. Contar 2 minutos. - Pero como vamos a probar el huevo poché, escaldar las bolsitas erguidas con los huevos 4 minutos desde que el agua hierva (sin echarle vinagre ni nada).
Y una vez cocidos depositar en un recipiente lleno de agua muy fría, de la nevera si fuera posible. Así cortaremos la cocción rápido y en unos 10-15 segundos los tendremos listos. Si los dejáis en el agua más tiempo se enfriarán. - Con la primera opción vemos que los huevos están terminados...
- Con la opción segunda, servimos el guiso en los platos, sacamos los huevos del plástico cortando con unas tijeras la zona del nudo, y con una cuchara sopera los recogemos con cuidado y los colocamos encima de cada plato
- Justo antes de comer los partís, cortáis, rajáis... como queráis... ¡mmmmhhh!.
¿Os gusta más la segunda opción verdad? ;) es más laboriosa pero queda más vistosa, eso es cierto.
Receta tomada de: mercado calabajio



