Ingredientes:
- 4 rodajas de salmón (200 gr. cada una)
- 300 gr. de langostinos frescos
- 2 rebanadas de pan de molde (sin corteza)
- 1 huevo
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo grande
- 150 gr. de pan rallado
- 1 cucharada de perejil picado y fresco
- 100 gr. de harina de trigo
- 150 ml. de aceite de oliva virgen extra
- 2 hojas de laurel y sal (al gusto)
- 6 patatas gallegas medianas
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Elaboración:
Preparación de langostinos:
- Para esta receta podéis elegir los que más os gusten pero os recomiendo que sean langostinos frescos. Si los compráis congelados, dejad que se descongelen bien el día antes en la nevera para poder manipularlos al día siguiente. Los pelamos, quitamos la cabeza y la cáscara que los protege.
- Ponemos una cazuela ancha con agua bien caliente y dos hojas de laurel y echamos cabezas y cáscara de los langostinos para cocer a fuego medio durante diez minutos. Mientras cocemos las cabezas vamos a preparar el salmón y luego vamos a seguir con este maravilloso caldo.
- Una vez que tenemos langostinos ya pelados les quitamos el intestino (el hilo negro que tiene en el centro) y reservamos las colas.
Preparación de las albóndigas de salmón:
- Comenzamos por desmenuzar el salmón, le quitamos la piel y las pocas espinas que trae.
- En la cazuela anterior con el caldo de marisco, añadimos las espinas y algunos trocitos sobrantes de salmón. Ponemos a hervir y cuando comiencen los primeros borbotones bajamos a fuego medio. Dejamos que se cocine unos 20 minutos y vamos quitando la espuma que se va formando en la parte superior del agua.
- Picamos en trozos pequeños el salmón y los langostinos. En un bol desmenuzamos la miga de pan de molde y empapamos en leche, dejamos reposar. Echamos el salmón y langostinos a un bol grande donde mezclaremos los ingredientes. Añadimos el ajo bien picadito y el perejil, salamos y dejamos reposar unos minutos.
- Echamos ahora en la mezcla el pan de molde bien escurrido y el huevo batido. Vamos mezclando y comprobamos la consistencia de nuestra masa. Vamos echando pan rallado poco a poco y mezclando hasta alcanzar una masa consistente que no se nos deshaga, dependiendo del tipo de pan rallado que utilicemos habrá que echar más o menos, recordad que sea de calidad.
- Prepararemos el resto de la receta en una cazuela baja, ponemos aceite de oliva virgen extra abundante a calentar. Hacemos unas bolas de masa de pescado o albóndigas que no sean muy grandes (tamaño pelota de golf) para que se hagan perfectamente por dentro. Pasamos por harina de trigo las albóndigas y freímos a fuego alto, vuelta y vuelta hasta que estén doraditas. Las vamos reservando sobre un papel de cocina absorbente.
- Picamos la cebolla y en el mismo aceite la pochamos durante unos 10 minutos a fuego medio. Una vez en su punto, incorporamos las albóndigas a la cazuela y añadimos el fumet o caldo de langostinos y salmón que antes habremos pasado por un colador, hasta que llegue a la mitad de las albóndigas. Dejamos cocinar a fuego medio durante 15 minutos para que vaya espesando la salsa. Le damos la vuelta a las albóndigas a mitad de cocción.
- Como acompañamiento he elegido unas patatas cocidas, como veis la preparación en total son 30 minutos, que es justo lo que necesitamos para hacer nuestros cachelos o patatas cocidas de manera perfecta. Muchos me preguntáis por mail dónde comprar los famosos cachelos, pero no es un tipo de patata gallega sino una forma de cocinarla. En Galicia antiguamente se solía cocer la patata con su piel en cachos, normalmente a la mitad y se echaba a la cazuela con un poco de sal. Ahora la gente suele pelar las patatas aunque a mí encantan con la piel así que en casa siempre se comen con ella, probadlas y ya veréis que buenas.
- Para el que no sepa preparar patatas cocidas es sumamente sencillo. Añadimos las patatas enteras con o sin piel (como gustéis) a cocer en una cazuela grande con agua y sal. Las cocemos durante 15-20 minutos, dependerá de la patata y del tipo de cocina que tengamos, así que vamos probando que queden tiernas sin que lleguen a romperse, pinchándolas de vez en cuando con un tenedor. Cuando veamos que ya están las escurrimos, retiramos a una fuente y luego machacamos con un tenedor, añadiendo un poquito de caldo de pescado y marisco para facilitar la labor.
- Presentamos en un plato bonito, nos ayudamos con un molde metálico y hacemos un cilindro de patata todo regado con salsa de las albóndigas. Servimos las albóndigas bien calientes.
También podéis acompañar este plato con unas patatas fritas, otra alternativa es hacer un arroz blanco como guarnición, el arroz blanco es perfecto para mezclarlo con la salsa de las albóndigas y sin darte cuenta te has montado una cena estupenda. También les va muy bien la pasta o unas patatas cocidas o con un puré de patatas, de cualquiera de las formas estarán de rechupete ¡A disfrutar!
Un plato perfecto para una cena o comida especial en casa, comiendo pescado y marisco de una manera diferente, y además es un plato de esos de chuparse los dedos y sopetear la salsa con un rico pan gallego.
Receta tomada de: De rechupete




