
Podemos catalogar este plato, sin duda alguna, como B.B.B. (bueno, bonito, barato). Las dos bes de bueno y barato las merece, en gran medida, porque el pescado es de temporada: estamos relativamente concienciados de que comer cerezas en enero o alcachofas en agosto no es la mejor idea, sin embargo no solemos tener tan claro que la disponibilidad de muchos pescados también funciona así. Como siempre, ante la duda o el desconocimiento, lo mejor es informarse: aquí encontrarás algunos calendarios que te pueden resultar útiles para comprar y comer mejor pescado, además de hacerlo de manera más sostenible.
Respecto a la parte estrictamente culinaria de esta receta, cabe decir que no tiene dificultad alguna. Esta ensalada es prima de la ensaladilla rusa: se hierven las patatas y las zanahorias hasta que estén tiernas -que no blandurrias- se pican y se agregan los huevos, los guisantes y la cebolleta. Los guisantes pueden ser frescos, ya que están de temporada, o congelados, si no encuentras de los primeros o quieres una opción más rápida pero igualmente válida. ¿Y si no tengo ninguno de esos dos y le pongo de lata? No pasa nada, pero te recomiendo que pruebes unos guisantes frescos cuando tengas oportunidad -si es que todavía no lo has hecho-, para que aprecies la diferencia.
Las cantidades en esta receta no son estrictas en lo absoluto: quita o añade según tus gustos. También puedes hacer cambios en los ingredientes. Por ejemplo, sustituir la cebolleta por cebolla morada, u olvidar el encurtido rápido que lleva si vas a muerte con el sabor de la cebolla cruda. O, por qué no, añadir encurtidos picados, aceitunas, hierbas o tu aliño preferido. Recuerda: si tienes en mente que en la cocina no siempre se trata de seguir recetas a rajatabla sino de adaptarlas a lo que tengas, puedas comprar y lo que te gusta, cocinarás con mucha más frecuencia, alegría y soltura.
Ingredientes para 4 personas:
- 8 lomos de caballa o verdel
- 4 patatas medianas
- 3 huevos
- 2 zanahorias medianas
- 1 cebolleta
- 150 g de guisantes
- Vinagre de manzana
- 1 cucharadita de mostaza antigua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
Preparación:
- Cortar la cebolleta en juliana o pluma. Colocar en un bol o cuenco con 5 cucharadas de vinagre y 1 cucharadita de sal. Mezclar con los dedos y dejar reposar.
- Poner a hervir abundante agua con sal en una olla. Lavar bien las patatas y las zanahorias. Cocerlas hasta que estén tiernas: comprobarlo pinchándolas con un cuchillo: si las atraviesa fácilmente, están listas; las zanahorias suelen tardar unos 12 minutos y las patatas unos 25. Dejar enfriar y reservar.
- En ese mismo agua hirviendo poner a cocer los huevos durante 10 minutos. Retirar, pasar por agua fría y pelar. Reservar.
- En un cazo llevar a ebullición agua con sal. Escaldar los guisantes: cocerlos rápidamente -puede variar desde 30 segundos a 4 minutos dependiendo del tamaño de los mismos, lo mejor es probarlos-, escurrirlos y pasarlos a un bol con agua con hielo. Reservar.
- Poner la cebolleta en un colador fino y enjuagar con agua fría para retirar el exceso de sal. Dejar escurriendo.
- Preparar el aliño mezclando 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 de vinagre, 1 cucharadita de mostaza antigua, sal y pimienta. Lo más sencillo es hacerlo en un bote, cerrarlo y agitarlo vigorosamente para que la vinagreta emulsione.
- Pelar las patatas y las zanahorias y cortarlas en cubos. Picar también los huevos cocidos. Poner todo en un bol y añadir los guisantes y la cebolleta escurridos. Añadir la vinagreta, mezclar y reservar.
- Calentar a fuego fuerte una plancha o sartén. Untar los lomos de caballa con aceite de oliva por ambos lados y salpimentarlos. Cuando la plancha esté bien caliente, poner los lomos con la piel hacia abajo. Una vez los lomos se vean cocidos hasta la mitad, darlos vuelta con cuidado y dejarlos unos segundos más (esto varía en función de cómo de cocido te guste el pescado). Servir los lomos de caballa acompañados de la ensalada.
Receta tomada de: El comidista