
En la gastronomía japonesa no todo es ramen y sushi: también existen las croquetas. Se llaman korokke y son un préstamo directo de las croquettes francesas. Sí, la comida también es política; la croqueta gala desembarcó en Japón en plena era Meiji (1868-1912). En esa época, el emperador y su entorno decidieron acabar con la reclusión nacional y apostar por la apertura del país en todos los niveles. Su objetivo era modernizarse, desmarcándose de Asia y acercándose a Occidente: esta decisión política hizo que se incorporaran a la dieta nipona platos foráneos que se “japonizaron”, como su icónico kare raisu; arroz con curry (herencia india vía Gran Bretaña).
¿Cuál es la diferencia entre la croquette y el korokke? La base de la fritura gala es de bechamel y la de la asiática es de puré de patata, igual que la coxinha brasileña, la Kartoffelkrokette alemana, la aloo tikki india, la crocchette di patate italiana o la bomba barcelonesa. ¿Por qué de patata? A principios del siglo XX, la industria láctea todavía no estaba muy desarrollada en las islas del sol naciente; en cambio, el cultivo masivo de patata y zanahoria estaba en pleno auge.
Las croquetas son comida de aprovechamiento aquí, en la Conchinchina y también en Japón. El relleno varía según las sobras que se tengan en la nevera. El clásico de los korokke es de carne picada, verdura, setas o pescado. El nuestro lleva zanahoria, cerdo y ternera picada. Si preferís su versión vegetariana, sustituid la carne por tofu y añadid setas shiitake. Y si no tenéis panko, pan rallado japonés, usad pan rallado patrio.
El korokke es uno de unos de los picoteos preferidos del país; lo come gente de todas las edades y se vende en puestos callejeros, supermercados, bares izakaya y restaurantes. Una unidad cuesta entre 2€ y 8€ y siempre se acompaña de tonkatsu; una salsa similar a la barbacoa, de elaboración laboriosa y hecha con salsa de soja, vinagre, frutas y verduras. A los nipones con nulo tiempo para cocinar les pirra la de la marca Bulldog. Para evitar que os compréis otro bote de condimento que morirá caducado en vuestra despensa y sin apenas ser usado, os proponemos una alternativa que da bastante el pego. Es tan rápida de hacer como tramposa; no tiene nada que ver con la receta tradicional; es más, es muy probable que cada vez que alguien presenta esta salsa como tonkatsu, muera un gato en un callejón oscuro de Tokio. Quedáis avisados
Ingredientes para 8 unidades:
Para el relleno:
- 2 patatas medianas (unos 500 g)
- 1 zanahoria mediana
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 1 puñado de carne picada de cerdo (unos 60 g)
- 1 puñado de carne picada de ternera (unos 60 g)
- Pimienta negra
- Sal
Para el rebozado:
- 1 huevo
- 3-4 cucharadas de harina
- 8 cucharadas de panko (sustituible por pan rallado)
- Aceite de girasol (suficiente para casi cubrir los korokke en una sartén honda)
Para la falsa salsa tonkatsu:
- 2 cucharadas de ketchup
- 2 cucharadas de salsa Worcestershire (Perrins)
- 1 cucharada de salsa de soja
- 1 cucharadita de azúcar
Preparación:
- Poner agua a hervir en una olla. Pelar y cortar las patatas en dados pequeños. Cuando hierva el agua, meterlas y cocerlas durante 10-15 minutos a fuego medio o hasta que estén tiernas.
- Mientras, pelar los ajos, la cebolla y la zanahoria. Picar los ajos finos. Cortar la cebolla y la zanahoria en dados pequeños.
- Colar las patatas y dejar enfriar.
- Calentar dos cucharadas de aceite de girasol en una sartén a fuego medio. Añadir los ajos y la cebolla. Saltear unos tres minutos. Agregar la zanahoria y saltear otros tres minutos. Incorporar la ternera y el cerdo, salpimentar un poco y remover con una espátula para deshacer los grumos de carne. Freír durante cinco minutos o hasta que la carne esté hecha.
- En un bol, machacar la patata fría con un tenedor hasta convertirla en puré. Agregar el contenido de la sartén. Mezclar hasta conseguir una masa homogénea.
- Dividir la masa en croquetas ovaladas del tamaño de la palma de la mano.
- Batir un huevo en un cuenco. Colocar la harina en un platillo y el panko en otro. Pasar cada unidad primero por huevo, después por harina y finalmente por panko.
- Calentar abundante aceite de girasol en una sartén honda. Freír las croquetas por todos sus lados hasta que estén totalmente doradas.
- Mientras se fríen las croquetas, mezclar el ketchup, la salsa Worcestershire, la salsa de soja y el azúcar en un vasito. Remover con un tenedor hasta que se disuelva el azúcar. Reservar.
- Colocar las croquetas fritas en un plato llano con papel de cocina encima para absorber el exceso de aceite. Emplatar los korokke en otro plato y al lado de la falsa salsa tonkatsu. Servir inmediatamente.
Receta tomada de: El comidista






