Ingredientes:
- 1 kilo y medio de patatas pequeñas, redondas e igualitas,
5 puñados generosos de sal gruesa marina,
Agua. - Para el mojo:
- 4 dientes de ajo,
- 2 guindillas piconas,
- 1 cucharilla de cominos en grano,
- 1 cucharilla de pimentón,
- 4 cucharadas de vinagre,
- 15 cucharadas de aceite de oliva y sal gorda al gusto
Elaboración:
- Poner la patatas lavadas en una cacerola con tapa y echar agua, pero sin que llegue a cubrirlas. Añadir la sal, pero ¡ojo! reservar un puñado para más tarde.
- Poner a hervir a fuego alegre, medio tapadas. El tiempo de cocción es de unos 20 a 25 minutos. Hay que estar pendiente para que queden cocidas pero que no se rompan, porque quedarían inservibles. Cuando nos parezca, pinchar la patata, y si está cocida, tirar el agua dejando menos de un dedo de la misma.
- Echar el último puñado de sal y ponerlo de nuevo al fuego. Cuando el agua que queda se evapora, darles una vuelta con cuidado, y veremos que la sal va formando una costra. Cuando esté evaporada toda el agua, y la patata se quedé un poco arruguilla, está hecha. Si no se han roto estarán perfectas, nada saladas.
- En un mortero se majan los ajos pelados y picados, los cominos, las guindillas limpias de semillas y la sal gorda, hasta que formen una pasta suave. Se le añade el pimentón y lentamente el aceite y el vinagre resultando una pasta espesa.
Receta tomada de: La Cocina para ti




