
Si organizas una comida, tienes que estar muy pendiente de las intolerancias alimentarias que puedan tener tus invitados. Por suerte, en los últimos años ha crecido la concienciación sobre estos temas, por lo que hay muchos más productos y recetas para personas con alguna alergia o intolerancia. Hoy me gustaría recomendarte un delicioso roscón de Reyes sin gluten, una gran opción para un día tan especial
Es un roscón perfecto para los intolerantes al gluten o a aquellos que tengan algún tipo de alergia al trigo. Es una receta fácil y que puedes hacer en cualquier momento del año, especialmente si hay algún intolerante al gluten en casa, seguro que agradecerá poder tomarse este roscón para merendar un día cualquiera.
Tal y como comenté en el punto anterior, esta receta del roscón de Reyes sin gluten es muy facilita, y no se diferencia mucho de la receta tradicional, pero sí hay más cosas que debes tener en cuenta para que no haya ningún riesgo para la persona que tiene la intolerancia. Es muy importante que tanto los utensilios como el horno que se vayan a utilizar estén libres de gluten para evitar que haya contaminación cruzada. Esto significa que, si has utilizado todo eso con alimentos que sí contienen gluten, debes limpiarlos bien para eliminar cualquier resto
Ingredientes:
Para hacer la masa del roscón:
- 70 ml de leche entera,
- un huevo grande,
- 15 ml de agua de azahar,
- 40 gr de mantequilla,
- un par de pizcas de sal,
- 65 gr de azúcar,
- ralladura de naranja,
- 200 gr de harina sin gluten,
- levadura de panadero
- 25 gr de fécula de patata.
Para hacer el relleno:
- nata montada, a poder ser casera, o bien lo que quieras poner de relleno, que suele ser chocolate o crema.
En cuanto a la decoración:
- azúcar, fruta escarchada y almendras laminadas.
Elaboración:
- Empezamos haciendo la masa, y para ello pondremos todos los ingredientes en un recipiente para mezclarlos bien. Si tienes un robot de cocina, estupendo porque es mucho más fácil. En cualquier caso, mezcla durante 10 minutos para que quede bien la masa y deja que repose durante 20 minutos.
- Repite esa operación dos veces más, siempre con 10 minutos amasando y 20 de reposo. Esto significa que habremos hecho 3 amasados y tres reposos, con un total de hora y media.
- Pon la masa en un recipiente y cúbrela con film transparente, dejando que repose toda la noche en la nevera para la masa se enfríe bien y aumente de volumen. Gracias a esto, la masa se podrá manejar mejor.
- Pasada esa noche, damos forma al roscón y dejamos que fermente durante media hora, ubicándolo en un lugar que esté húmedo y cálido. El horno es un lugar perfecto para esto, pero tiene que estar apagado y sin haber estado encendido recientemente para que no desprenda calor. Pasada esa media hora, lo sacas para esconder la sorpresa y lo pintas con un huevo batido para empezar a decorarlo.
- Para decorarlo puedes utilizar los ingredientes que te comenté más arriba o bien poner otros que sean de tu gusto. Llega el momento de meterlo en el horno, que deberá estar precalentado por arriba y por abajo a 230º. El tiempo varía según el color y el tueste que quieras darle al roscón, normalmente son unos 15 minutos.
- Deja que se enfríe y, cuando esté totalmente frío, pártelo para ponerle el relleno. Lo ideal es utilizar un cuchillo de sierra para hacerlo. Hecho esto, ya estará listo para emplatar en una bandeja y… ¡a disfrutar!
Receta tomada de: navidad.es



