
Tengo que reconocer que me encanta este pastel de patata salado porque es una manera muy fácil y sabrosa de esconder las verduras. Se compone de capas alternas de patata cocida, calabacín salteado, jamón curado y queso, cubierto todo ello de una capa de queso rallado gratinado. ¡Irresistible!
Este pastel es vistoso y delicioso, ideal para una comida con amigos o familia, por ejemplo, porque con ingredientes cotidianos y una preparación sencilla pueden comer varias personas.
Ingredientes:
- Masa brisa, 1 lámina
- Patatas, 3 (500 g aprox.)
- Leche, para cocer el calabacín
- Orégano
- Sal
- Pimienta
- Ajo, 1 diente
- Calabacín, 1 (400 g aprox.)
- Jamón curado, 100 g
- Lonchas de queso para fundir, 10 (*)
- Huevos, 3 tamaño XL
- Leche evaporada, 120 g (**)
- Queso rallado, 100 g (***)
- Setas o champiñones, para decorar (opcional)
(*) No me suele gustar utilizar lonchas de queso, pero en esta ocasión he utilizado unas lonchas para fundir de la marca Carrefour que han dado un resultado muy jugoso al conjunto. Si lo prefieres las puedes sustituir por trozos de queso de cabra, Brie o Camembert.
(**) Normalmente se utiliza nata, pero he utilizado leche evaporada para aligerar la receta.
(***) He utilizado una combinación de quesos rallados de Mozarella, Cheddar y Emmental
Elaboración:
Para la elaboración del pastel de patata, he utilizado un molde desmontable de 24 cm de diámetro.
- Cocemos y aromatizamos las patatas en leche
- Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas no muy gruesas y las ponemos a cocer en un cazo con leche. Condimentamos a nuestro gusto, he añadido sal, pimienta, orégano y un diente de ajo pelado.
- Dejamos cocer hasta que las patatas estén algo blanditas, hay que tener cuidado y no pasarse con la cocción, ya que luego terminarán de cocinarse en el horno.
- Salteamos el calabacín en una sartén
- Mientras se cuecen las patatas, lavamos bien el calabacín porque lo vamos a utilizar con piel. Si necesitas “esconderlo” para que no sea tan evidente y los reacios a él se atrevan a probar el pastel, pélalo para que el color verde de su piel no te delate. Cortamos el calabacín en rodajas finas. Preparamos una sartén con un poco de aceite y calentamos. Añadimos las rodajas de calabacín y salpimentamos. Doramos por ambas caras.
- Cuando estén salteadas todas las rodajas, las reservamos sobre un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
- Acomodamos la masa brisa en el molde y montamos las distintas capas del pastel
- Cubrimos un molde para tartas con el disco de masa brisa. Aunque he utilizado un molde desmontable, he mantenido el propio papel de hornear que venía con la masa para acomodarlo más fácilmente.
He querido darle un aspecto más rústico al pastel, por lo que simplemente he acomodado el fondo de la masa...
Receta tomada de: elclubderecetas.com






